Aroa Moreno.com Menu

Permalink:

Mis dos claveles.

Probablemente este sea el tatuaje más importante de mi vida y quería explicarlo porque el corazón me lo pide. No es una gran foto, es la primera que tengo hecha con el móvil, el tatuaje está recién hecho, hinchado y con sangre. Pero creo que es la mejor foto que puedo poner.

Este tatuaje representa en forma de claveles a las dos mujeres que han sido, son y serán los dos pilares de mi existencia. Una está, la otra se fue, pero ambas han dejado su esencia en mí para siempre.

Hay gente que tiene familias multitudinarias, pero ese no es mi caso. Yo he tenido una familia reducida, tan pequeñita que estaba formada por tres personas. Tres mujeres. Mi madre, mi abuela y yo misma.

Los claveles eran las flores favoritas de mi abuela, amaba sus claveles rojos, sus “claveles reventones” como le gustaba decir. Tenía las ventanas de su casa llenas de claveles todo el año, los cuidaba de tal forma que siempre estaban brillantes y sanos. Cuando mi Yaya faltó, fue mi madre quien se hizo cargo de ellos. Y ahí siguen, sobreviviendo al paso de los años.

Por eso ellas son mis dos claveles.

Por ser dos mujeres luchadoras, por no rendirse ante la vida. Porque ambas pasaron por la lacra de la violencia machista y lo superaron como las Súper Mujeres que son. Una lo vivió en su forma física y la otra en su forma psicológica, pero ambas de forma brutal. Mi madre lo vivió con mi abuela y yo lo viví con mi madre, y las tres tuvimos que vivirlo en aquella época en la que una denuncia no servía de nada.

Este es mi homenaje. Esta es mi forma de llevaros en mi piel y en mi memoria para siempre, porque vosotras sois mis claveles y los llevo como estandarte. Así no olvidaré nunca que nadie puede hacerme sentir inferior, porque pertenezco a la casta de las Hernández.

Ellas me enseñaron y educaron, cada una a su manera. Aprendí de ellas, de su forma de ser y de su forma de comportarse.

De mi madre aprendí a ser paciente y a creer en las segundas oportunidades, ella me enseñó que el orgullo no te lleva a ninguna parte y que, en algunas ocasiones, poner la otra mejilla es importante para no perder a las personas a las que queremos.

De mi abuela aprendí que ser fuerte, a veces, es necesario y que ser fuerte no significa no llorar, sino mantenerte serena cuando alguien necesita que seas su punto de apoyo. Aunque cuando estés en soledad te derrumbes. Ella me enseñó a no tener que depender de nadie para sobrevivir, porque puede ser que ese alguien un día falte y no tengo que dejarme hundir.

Algunos pensarán “Pobrecita, que poca familia ha tenido”. Y yo os digo “Soy una afortunada, porque en dos personas he tenido concentrado todo lo que he necesitado”.

Pobres aquellos que tienen una familia multitudinaria pero que no tienen el apoyo que necesitan.

Yo no tengo una familia grande, tengo una gran familia.

  • Carolina

    Increible texto preciosa!! Y toda la razón no es la cantidad sino la calidad de las personas, y el saber apreciarlas cada detalle, cada día….
    Sigue asi de bonita, luchadora e increible ❤
    Pd: te conozco mucho por tu ig, que alguna vez te he hablado y sin duda eres como te muestras de natural.

  • Amaya

    Precioso Aroa, que gran razón llevas, muchas veces te sientes solo estando rodeado de personas, y otras con casi nada lo tienes todo.

  • Víctorr

    Guau, sin palabras… Es muy bonito y a la vez algo triste… Eres muy grande y tu pequeña gran família también!! Ánimos y que valla muy bien todo ?

  • Juan Carlos Ibarra

    Wow!

  • Thanks for leaving a comment, please keep it clean. HTML allowed is strong, code and a href.